Nuestro país, como
gobierno unitario, representativo y pluralista centraliza el poder en los
órganos: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, generalmente en la capital. La
herramienta y el contacto más directo con las personas que posee el gobierno,
siendo un elemento de descentralización, son las municipalidades que, según Ley N°
3966/2010 Orgánica Municipal, “son los órganos de gobierno local con personería
jurídica que, dentro de su competencia, tienen autonomía política,
administrativa y normativa, así como autarquía en la recaudación e inversión de
sus recursos”.
La Real Academia
Española (RAE) define el diálogo como la plática entre dos o más personas, que
alternativamente manifiestan sus ideas o afectos. En esa definición, el diálogo
es una acción propiamente verbal entre dos o más interlocutores que se dirigen
mutuamente la palabra.
Teniendo en cuenta esto, Martínez
(1983) divide el diálogo en cuatro niveles:
1) Ninguno de los
dialogantes entiende el significado de las palabras del otro, como hablando
diferentes idiomas.
2) Hablando dos o más
personas un mismo idioma le dan a las palabras un sentido distinto.
3) Interlocutores que
hablan un mismo idioma y que les dan a las palabras el mismo sentido básico o
literal, pero comprueban que no están de acuerdo en su valoración o contenido
real.
4) Se da el diálogo
perfecto, que consiste en una plática en la que ambos interlocutores hablan un
mismo idioma, le dan a las palabras el mismo sentido y la misma valoración y
contenido.
Los problemas que
existen en los tres primeros niveles del diálogo, que lo hacen imperfecto, se
resuelven, en cuanto al primero y como es obvio, por el aprendizaje del idioma
del otro dialogante o por los servicios de un intérprete; en cuanto al segundo
y tercero, por medio de la conversación a un sentido unívoco a una misma valoración
y contenido de las palabras por parte de los dialogantes, respectivamente.
En el cuarto nivel,
el diálogo es el que une a los dialogantes, el que los enriquece, pues el tener
una base común les permite construir sobre ella matices que amplíen, profundicen
y configuren mejor el tema del mismo y por último, que en el orden práctico o
político es esencial, les posibilite trabajar unidos en pos de un mismo
objetivo, que será la realización de lo conversado. Es el nivel ideal.
La política tiene
diferentes concepciones. Muchos especialistas y expertos han realizado tratados
que abarcan diferentes tipos de análisis sobre el tema. Salazar-Vargas (2018)
lo define como la actividad dirigida a la conquista, ejercicio y mantenimiento
del poder. Por otra parte, y ampliando un poco el contenido del significado,
Lince (2012) define como el arte de generar y mantener el espacio donde a
través del diálogo se logran consensos sobre lo que es de interés común para
hacerlo valer, en algunos casos, generar igualdad de oportunidades y en otras
equidad para la participación en la vida pública y lograr la inclusión.
Las decisiones
políticas (Salazar-Vargas, 2018), encaminadas a la política pública, deben ser,
participativas, efectivas, legítimas, legales, de interés público, que
garanticen y protejan el bienestar y la seguridad general de la sociedad. En
consecuencia la importancia de los consensos es fundamental para el logro de
los objetivos del Plan de Desarrollo del municipio, con sostenibilidad y
constancia. Dos cuestiones se deben tener en cuenta. Primero, el crecimiento,
que implica que la economía tenga un avance, consecuencia de que uno o varios
sectores de la economía tengan mejoras. Por otra parte, el desarrollo, que
implica que a pesar del crecimiento se garantiza que todos los sectores mejoren
su calidad de vida. Dando énfasis en el aspecto social y los segmentos
vulnerables de éstas.
El diálogo en la
política es fundamental para el funcionamiento pleno de las instituciones con
espíritu democrático. La democracia es el sistema donde los gobernantes son
electos periódicamente; el poder se encuentra distribuido entre varios órganos
con competencias propias y con equilibrios y controles entre ellos (Carpizo,
2007). La democracia, tiene una preocupación original, la necesidad de
distribución del poder (Maldonado, 2016), evitando la concentración total en un
solo órgano o persona. En una democracia de gobierno presidencial o
parlamentarista deben generarse discusiones y búsquedas de consensos. Esto
implica, el diálogo a pesar de las ideologías y pensamientos de los diferentes
actores y grupos de poder económico, político u otro.
En el 2022, existen
263 municipalidades creadas en Paraguay. Además, existen otras en proceso de
creación. En ese contexto, es evidente que se dan conflictos entre Junta
Municipal e Intendencia, por diferentes temas de interés comunal, en varios
municipios del país. Todas, relacionadas al diálogo y los consensos. Hay una
frase significativa (Graglia, 2020) que afirma que “las crisis que quedan son
los consensos que faltan”, refiriéndose a la falta de entendimiento y de
diálogo, que permitan la posibilidad de generar acuerdos para un fin social. En
tal sentido, se plantea que, hoy por hoy, consensuar es una utopía. No
obstante, se reafirma que “la utopía es uno de los dos polos de la creatividad
histórica que hace falta. El otro es la realidad”.
Es importante el diálogo y la búsqueda
de consenso para la construcción de una democracia más madura. En consecuencia,
que busque generar el fortalecimiento de la institucionalidad. Es decir, que se
construya en base de las ideas de los diferentes actores. Esto debe darse entre
los miembros de la Junta Municipal, para la construcción de mayorías,
respetando las minorías. A la vez, debe existir dialogo entre la Junta
Municipal y el Intendente de los municipios. No se puede trabajar, de manera
óptima, sin dialogar y proyectar en conjunto.
Hay que hacer énfasis en que el diálogo debe establecerse para tener puntos de vista y
opiniones diversas que complementen a la propia. De otra forma, se convierte en
un soliloquio en donde lejos de permitir enriquecer las concepciones con aspectos
complementarios, éstas se convierten en reafirmaciones de una postura, de ahí
la imposición o el autoritarismo del totalitarismo (Lince, 2012).
Para finalizar, es
importante mencionar que la resolución consensuada evita conflictos y
violencia, por lo que se requiere de caminos de comunicación permanentemente
abiertos entre ciudadanos y actores o representantes políticos (Lince, 2012).
Esto no siempre es posible por las leyes establecidas y su
funcionamiento. Requiere, además, de una voluntad de las partes. Para
ello, siempre es importante que las municipalidades cuenten con un Plan de
Desarrollo Sustentable y Plan de Ordenamiento Territorial, complementado a la
búsqueda del logro de los objetivos del milenio, que faciliten, también,
alcanzar un desarrollo en todos los ejes estratégicos (Eje Social, Eje
Económico y Eje Ambiental).
Bibliografía
·Carpizo, Jorge. (2007). Concepto de democracia y sistema de gobierno en América Latina. Boletín mexicano de derecho comparado, 40(119), 325-384.
· Constitución Nacional del Paraguay (1992).
· Graglia, José Emilio. La democracia ganada: las
crisis que nos quedan son los consensos que nos faltan / José Emilio Graglia. -
1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Konrad Adenauer Stiftung, 2020. 280
p. ; 23 x 15 cm.
· Ley Nº 3966/2010 “Ley Orgánica Municipal”, sus
ampliaciones y modificaciones.
· Lince Campillo, Rosa María. (2012). La Política o
el arte de generar y mantener el espacio dialógico: Consideraciones para
mejorar la calidad democrática en México. Estudios políticos (México),
(27), 75-100.
· Maldonado Muñoz, Mauricio. (2016). Democracia,
Derechos y Regla de Mayoría: Una mirada a partir de la Teoría de Norberto
Bobbio. Istituto Tarello per la Filosofía del Diritto, Università degli Studi
di Genova (Italia), No. 44, abril 2016, pp. 127-162.
· Martínez, H. T. (1983). Diálogo y
política. Revista Chilena de Derecho, 10(2), 445–450.
· Salazar- Vargas, Carlos. Políticas Públicas/ Carlos
Salazar Vargas- Puebla México: ELDP 2018 305p.;
17x23,1.4 cm
