miércoles, 17 de agosto de 2022

El diálogo y la política: particularidades de la democracia

Este análisis se basa en el gobierno municipal en Paraguay. La Constitución Nacional (1992) establece que “el gobierno de los municipios estará a cargo de un Intendente y de una Junta Municipal, los cuales serán electos en sufragio directo por las personas habilitadas legalmente (art. 167°)”. Lo mismo se enfatiza en la Ley N° 3966/2010 Orgánica Municipal (art. 20°). Por lo tanto, existen dos poderes en las municipalidades: Legislativo (Junta Municipal) y Ejecutivo (Intendencia Municipal).

Nuestro país, como gobierno unitario, representativo y pluralista centraliza el poder en los órganos: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, generalmente en la capital. La herramienta y el contacto más directo con las personas que posee el gobierno, siendo un elemento de descentralización, son las municipalidades que, según Ley N° 3966/2010 Orgánica Municipal, “son los órganos de gobierno local con personería jurídica que, dentro de su competencia, tienen autonomía política, administrativa y normativa, así como autarquía en la recaudación e inversión de sus recursos”.

La Real Academia Española (RAE) define el diálogo como la plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos. En esa definición, el diálogo es una acción propiamente verbal entre dos o más interlocutores que se dirigen mutuamente la palabra.

Teniendo en cuenta esto, Martínez (1983) divide el diálogo en cuatro niveles:

1) Ninguno de los dialogantes entiende el significado de las palabras del otro, como hablando diferentes idiomas.

2) Hablando dos o más personas un mismo idioma le dan a las palabras un sentido distinto.

3) Interlocutores que hablan un mismo idioma y que les dan a las palabras el mismo sentido básico o literal, pero comprueban que no están de acuerdo en su valoración o contenido real.

4) Se da el diálogo perfecto, que consiste en una plática en la que ambos interlocutores hablan un mismo idioma, le dan a las palabras el mismo sentido y la misma valoración y contenido.

Los problemas que existen en los tres primeros niveles del diálogo, que lo hacen imperfecto, se resuelven, en cuanto al primero y como es obvio, por el aprendizaje del idioma del otro dialogante o por los servicios de un intérprete; en cuanto al segundo y tercero, por medio de la conversación a un sentido unívoco a una misma valoración y contenido de las palabras por parte de los dialogantes, respectivamente.

En el cuarto nivel, el diálogo es el que une a los dialogantes, el que los enriquece, pues el tener una base común les permite construir sobre ella matices que amplíen, profundicen y configuren mejor el tema del mismo y por último, que en el orden práctico o político es esencial, les posibilite trabajar unidos en pos de un mismo objetivo, que será la realización de lo conversado. Es el nivel ideal.

La política tiene diferentes concepciones. Muchos especialistas y expertos han realizado tratados que abarcan diferentes tipos de análisis sobre el tema. Salazar-Vargas (2018) lo define como la actividad dirigida a la conquista, ejercicio y mantenimiento del poder. Por otra parte, y ampliando un poco el contenido del significado, Lince (2012) define como el arte de generar y mantener el espacio donde a través del diálogo se logran consensos sobre lo que es de interés común para hacerlo valer, en algunos casos, generar igualdad de oportunidades y en otras equidad para la participación en la vida pública y lograr la inclusión.

Las decisiones políticas (Salazar-Vargas, 2018), encaminadas a la política pública, deben ser, participativas, efectivas, legítimas, legales, de interés público, que garanticen y protejan el bienestar y la seguridad general de la sociedad. En consecuencia la importancia de los consensos es fundamental para el logro de los objetivos del Plan de Desarrollo del municipio, con sostenibilidad y constancia. Dos cuestiones se deben tener en cuenta. Primero, el crecimiento, que implica que la economía tenga un avance, consecuencia de que uno o varios sectores de la economía tengan mejoras. Por otra parte, el desarrollo, que implica que a pesar del crecimiento se garantiza que todos los sectores mejoren su calidad de vida. Dando énfasis en el aspecto social y los segmentos vulnerables de éstas.

El diálogo en la política es fundamental para el funcionamiento pleno de las instituciones con espíritu democrático. La democracia es el sistema donde los gobernantes son electos periódicamente; el poder se encuentra distribuido entre varios órganos con competencias propias y con equilibrios y controles entre ellos (Carpizo, 2007). La democracia, tiene una preocupación original, la necesidad de distribución del poder (Maldonado, 2016), evitando la concentración total en un solo órgano o persona. En una democracia de gobierno presidencial o parlamentarista deben generarse discusiones y búsquedas de consensos. Esto implica, el diálogo a pesar de las ideologías y pensamientos de los diferentes actores y grupos de poder económico, político u otro.

En el 2022, existen 263 municipalidades creadas en Paraguay. Además, existen otras en proceso de creación. En ese contexto, es evidente que se dan conflictos entre Junta Municipal e Intendencia, por diferentes temas de interés comunal, en varios municipios del país. Todas, relacionadas al diálogo y los consensos. Hay una frase significativa (Graglia, 2020) que afirma que “las crisis que quedan son los consensos que faltan”, refiriéndose a la falta de entendimiento y de diálogo, que permitan la posibilidad de generar acuerdos para un fin social. En tal sentido, se plantea que, hoy por hoy, consensuar es una utopía. No obstante, se reafirma que “la utopía es uno de los dos polos de la creatividad histórica que hace falta. El otro es la realidad”.

Es importante el diálogo y la búsqueda de consenso para la construcción de una democracia más madura. En consecuencia, que busque generar el fortalecimiento de la institucionalidad. Es decir, que se construya en base de las ideas de los diferentes actores. Esto debe darse entre los miembros de la Junta Municipal, para la construcción de mayorías, respetando las minorías. A la vez, debe existir dialogo entre la Junta Municipal y el Intendente de los municipios. No se puede trabajar, de manera óptima, sin dialogar y proyectar en conjunto.

Hay que hacer énfasis en que el diálogo debe establecerse para tener puntos de vista y opiniones diversas que complementen a la propia. De otra forma, se convierte en un soliloquio en donde lejos de permitir enriquecer las concepciones con aspectos complementarios, éstas se convierten en reafirmaciones de una postura, de ahí la imposición o el autoritarismo del totalitarismo (Lince, 2012). 

Para finalizar, es importante mencionar que la resolución consensuada evita conflictos y violencia, por lo que se requiere de caminos de comunicación permanentemente abiertos entre ciudadanos y actores o representantes políticos (Lince, 2012). Esto no siempre es posible por las leyes establecidas y su funcionamiento. Requiere, además, de una voluntad de las partes. Para ello, siempre es importante que las municipalidades cuenten con un Plan de Desarrollo Sustentable y Plan de Ordenamiento Territorial, complementado a la búsqueda del logro de los objetivos del milenio, que faciliten, también, alcanzar un desarrollo en todos los ejes estratégicos (Eje Social, Eje Económico y Eje Ambiental). Además, debe generar los espacios para el diálogo y la participación entre los actores.

Bibliografía

·Carpizo, Jorge. (2007). Concepto de democracia y sistema de gobierno en América Latina. Boletín mexicano de derecho comparado, 40(119), 325-384.

· Constitución Nacional del Paraguay (1992).

· Graglia, José Emilio. La democracia ganada: las crisis que nos quedan son los consensos que nos faltan / José Emilio Graglia. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Konrad Adenauer Stiftung, 2020. 280 p. ; 23 x 15 cm.

· Ley Nº 3966/2010 “Ley Orgánica Municipal”, sus ampliaciones y modificaciones.

· Lince Campillo, Rosa María. (2012). La Política o el arte de generar y mantener el espacio dialógico: Consideraciones para mejorar la calidad democrática en México. Estudios políticos (México), (27), 75-100. 

· Maldonado Muñoz, Mauricio. (2016). Democracia, Derechos y Regla de Mayoría: Una mirada a partir de la Teoría de Norberto Bobbio. Istituto Tarello per la Filosofía del Diritto, Università degli Studi di Genova (Italia), No. 44, abril 2016, pp. 127-162.

· Martínez, H. T. (1983). Diálogo y política. Revista Chilena de Derecho, 10(2), 445–450.

· Salazar- Vargas, Carlos. Políticas Públicas/ Carlos Salazar Vargas- Puebla México: ELDP 2018 305p.; 17x23,1.4 cm